-19 añitos ya dando la vara-

Los orígenes de la murga Fragile se remontan a finales de 1990, cuando un grupo de amiguetes que nunca antes habían salido en Carnaval, se deciden a participar en el inminente Concurso de Murgas Infantiles de 1991. Con únicamente 11 componentes el primer año y alguno menos el siguiente, estos niños fueron el germen de lo que hoy en día conocemos como Peña Fragile.

Tras dos años en el concurso infantil, se deciden a participar por primera vez en el concurso de mayores, con todo lo que ésto suponía en aquella época. Bajo la tutela de un conocido murguista, debutan en el concurso “de verdad” erigiéndose como la murga revelación de aquel año, consiguiendo incluso pasar al la Final, lo que por aquel entonces era prácticamente imposible dada su edad. El disfraz escogido para tal ocasión era de “fantasmillas”, siendo éste el primer año en que la murga es mixta. 1994 sirve de confirmación para los que pensaban que los Fragile llegarían lejos, pasando de nuevo a la Final con un nada despreciable cuarto puesto. El traje elegido fue de “camperos” y la murga se llamaba “Santoña tiene un color especial”. Este año ocurrió una anécdota graciosa, puesto que mientras esperábamos las votaciones de la Final, un miembro de los "Vinikis", (por aquél entonces los nº1), señaló que en unos pocos años podríamos quedar delante de ellos mismos, y momentos más tarde ocurrió.

Con la lección bien aprendida la murga Fragile se independiza al año siguiente para seguir su propio camino. No sin muchas dificultades presentamos la murga de “los espantapájaros”. Esta fue la primera vez que hicimos una escenificación seria y desde entonces siempre hemos procurado que nos quede curioso este aspecto. El título de la murga era “Esos pobres infelices” y hace referencia a las palabras de un murguista “de la competencia” hacia nosotros. Decir que nos llevamos de nuevo el cuarto premio aunque nos supiera a poco.

Y por fin, al año siguiente, conseguimos lo que siempre habíamos soñado, ganar la placa en la Plaza de San Antonio. Ese carnaval de “punkies” fue el premio a todos nuestros esfuerzos y anhelos, y no sólo nos llevamos el primero, sino que también ganamos el premio a la crítica, que según nuestra opinión es el más importante de los tres especiales. El título de esta murga fue “Me makeo ke te kagas”, frase que aún hoy está lejos de tener un significado claro. El carnaval siguiente fue un año de poco nivel en general para casi todas las murgas y aunque casi no pasamos al la Final, conseguimos llevarnos el segundo premio compartido con los Galipoteros. Era 1997 y la murga iba vestida de los “niños de San Ildefonso”. 1998 fue, sin duda, el año que más amargamente recordamos, llevándonos un gran palo al quedarnos fuera de la Final. Pero por otro lado, ésto nos hizo ver que no hay que relajarse y que ésto le puede pasar a cualquiera, (como se ha visto en otras ocasiones), así que volvimos al año siguiente con más ganas que nunca, y de nuevo estuvimos en la Gran Final acabando segundos y con un premio especial al humor. Fue el año de los “ultras” y supuso nuestra vuelta al estilo de calidad y esmero en los detalles que nos caracteriza.

Y por fin llegó 2000 y con él nuestra segunda placa con la murga de “Los Maestros”. El pueblo se volcó con nosotros de un modo increíble, y esto es sin duda la mayor recompensa que un murguista puede recibir. 2001 vino a confirmar que nuestros éxitos no son fruto de la casualidad, , y que nuestras críticas levantan ampollas en el trasero de más de un aprovechado, aunque nuestra manera de decir las cosas fuera muy “fina”, (el que quiera entender, que entienda) . Vestidos de Samuráis y con un buen repertorio, nos llevamos la tercera placa de campeones de nuestra pequeña historia y estuvimos a un pelo de llevarnos cualquiera de los tres premios especiales (crítica, humor, y escenificación). Con el carnaval de 2002 llegó nuestra pequeña aportación a la historia del Carnaval santoñés, estableciendo la marca de tres victorias consecutivas en el concurso de murgas. "Los Cruzados de Brazos", una murga que aún estando lejos del nivel que se podría esperar tras el bombazo de "Samuráis", supo conectar con la gente y conseguimos nuestra cuarta placa.

PALMARÉS

1991 – 7º clasificado (Infantiles)
1992 – 4º clasificado (Infantiles)
1993 – finalista (Adultos)
1994 – 4º clasificado
1995 – 4º clasificado
1996 – 1º Premio
1997 – 2º clasificado
1998 – 2º clasificado (Peralvillo)
1999 – 2º clasificado
2000 – 1º Premio
2001 – 1º Premio
2002 – 1º Premio

2003 – 4º clasificado
2004 – 1º Premio
2005 – 3º clasificado
2006 – 2º clasificado
2007 – 1º Premio
2008 – 1º Premio

2009 – 2º clasificado

-PREMIOS ESPECIALES-

Letra & Crítica: 1996 - 2000 - 2006 - 2008
Humor: 1999
Interpretación & Puesta en Escena: 2007

El Carnaval 2003 comenzó con grandes espectativas e inmejorebles comentarios por gran parte de la afición, pero al final todas nuestras esperanzas se desvanecieron cuando nos nombraron cuartos en la Gran Final de San Antonio. Por supuesto sabemos que no se puede ganar siempre, pero no podemos evitar pensar que "Los Pieles Rojas" podían haber quedado más arriba si no se hubieran dado ciertas circunstancias "extra-murguísticas" que no vale la pena rememorar. El siguiente carnaval se recordará como el mayor desastre organizativo de la historia de nuestra fiesta. El sonido fue desastroso, todo se hizo sobre la marcha, y como siempre hubo una terrible polémica con la decisión del jurado. Lo sorprendente es que dicha polémica no nos afectó en absoluto, puesto que la gran mayoría de la gente coincidía en que eramos merecedores del primer premio. Sin duda es una satisfacción que murguistas que siempre aspiran a estar en lo más alto, se acerquen para felicitarte y te confiesen "cualquier otra decisión hubiera sido un atraco".

Y como quien no quiere la cosa llegamos a 2005. Se dice que casi todo en la vida se mueve en ciclos, y para nosotros éste fue el momento de comenzar uno nuevo. Nueva filosofía, nuevas caras, y nuevas ilusiones, aunque finalmente estas no proveyeran del fruto deseado. Tercer premio y la sensación de que las cosas se están llevando por el camino equivocado. Había comenzado la era de la "puesta en escena", o como dice un amigo, "del estar a todo menos a lo que se tiene que estar". Así que tras la experiencia de vernos relegados por no hacer el imbécil sobre el escenario, nos planteamos un cambio de rumbo. Así nos metimos en 2006 en la piel de unos raperos afro-americanos con "breakdance" incluido, llevándonos de nuevo el premio especial a la "Letra & Crítica", y un segundo puesto en la Gran Final.

Si en 2006 vinimos de blanco, pues en 2007 de negro. Porque la gracia está en la variedad, en intentar tomar otros derroteros, y eso es lo que siempre hemos tratado de llevar a cabo. Flamenkitos -pero no "apaleaos"- que se llevaron la "Escenografía e Interpretación" y de nuevo el Primer Premio en la final de San Antonio. Esta murga llevó música original en pasodobles, cuplés, estribillo, y tres canciones del popurrí, incluídos el prefinal y el final de la murga. Dado que la aceptación de esta "novedad" fue abrumadoramente buena, en 2008 volvemos a componer gran parte de la música de la murga, hasta llegar a sacar más música propia que adaptada. De levantadores de piedras vascos nos volvimos a hacer con el premio a la "Letra y Crítica", y mientras escribo este párrafo nos preparamos para defender el título en la Gran Final. ¿Qué pasará? -sinceramente, me da igual- porque haber compartido estos años con mis compañeros, a mí por lo menos, me hace sentir ganador antes de subir al escenario.

Bueno, pues pasó que volvimos a llevarnos el gato al agua, así que volvímos otra vez a defender"el título". Año 2009, "de chinos". Pero no unos chinos cualesquiera no, nada menos que el equipo olímpico de gimnasia artística de la República Popular de China, venido directamente de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, en su triunfal gira mundial de exhibición. El sentimiento general entre el público este año fue que habíamos "bajado el pistón", cosa que no es de extrañar teniendo en cuenta los dos premios seguidos de los que veníamos. Pero yo pregunto: ¿los Fragile competimos contra otras catorce murgas, o contra nosotros mismos? La respuesta está clara, así que como cabía esperar, perdimos contra nosotros mismos. Esto me hace recordar a un profesor que tuve en el instituto que aprobaba a quien pasase de un 2 a un 4 a lo largo del curso, mientras suspendía a los que empezaban con un 6 y terminaban con un 5. Qué queréis que os diga, los bolos están "pinaos" así, y así hay que aceptarlo. Ahora toca pensar en el año que viene, que por cierto es el 20 Aniversario de la murga, y os prometo que va a haber sorpresas importantes. A esperar...

Firmado: elmudo